Dos de mis fascinaciones se entrecruzan continuamente. Cuando viajo escribo, cuando escribo viajo. La literatura de viaje y escribir sobre viajes y lugares alimenta el alma y despierta la conciencia. Creo que los lugares hay que narrarlos, de mil maneras, con diferentes miradas y propósitos, pero narrarlos, para dar continuidad a su identidad y comprenderlos y para completar la experiencia personal. Hace ya un tiempo que he podido profesionalizar esta fascinación. 

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